El correcto cuidado de un disco duro influye sobremanera no sólo en su rendimiento, sino también en la vida útil del mismo. Ésta es una realidad que debemos tener muy en cuenta ya que cuando un disco duro falla no siempre se debe a un problema de fábrica, sino que puede haber estado ocasionado por un mal uso continuado del mismo, o incluso por un evento ajeno a nosotros, como por ejemplo una subida de tensión.

Este componente juega un papel fundamental en cualquier equipo ya que en él guardamos nuestros archivos, datos, fotos documentos y muchas otras cosas que pueden tener un gran valor, pero también influye en el rendimiento general de todo el sistema, así que cuidarlo y mantenerlo en buen estado no sólo garantiza la seguridad de todo eso que tenemos almacenado, sino también una buena experiencia de uso en general.

Con esta guía queremos compartir con vosotros una serie de consejos básicos para que tomemos conciencia de lo importante y necesario que es cuidar adecuadamente un disco duro, y para que sepamos por dónde debemos empezar y qué es lo que debemos hacer.

Obviamente como todo componente tecnológico los discos duros tienen una vida útil determinada, que normalmente suele llegar a una media de seis años, así que antes o después acabarán fallando y habrá que cambiarlos, pero si seguimos todos estos pasos podremos alargar su duración y evitar que se estropeen de forma prematura.

1-Evitar daños físicos

Cuando hablamos de evitar daños físicos nos estamos refiriendo a algo muy simple, un disco duro tiene partes móviles muy frágiles y éstas pueden llegar a dañarse de forma irreversible si reciben algún tipo de daño.

El mismo puede producirse de formas muy diversas, no sólo a través de golpes directos, sino que incluso un movimiento brusco mientras está realizando operaciones de lectura o escritura puede llegar a tener consecuencias fatales.

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¿Qué debo hacer? Para asegurarte de que tus discos duros no sufren ningún tipo de daño físico evita en la medida de lo posible mover el equipo cuando esté en funcionamiento.

Si tienes que trasladarlo incluso aunque esté desconectado se muy cuidadoso y evita cualquier tipo de golpes. En el caso de los equipos portátiles aplica todo lo que hemos dicho, ya que aunque puedes moverlos aunque estén funcionando no es lo más recomendable.

2-Evita el calor excesivo

Al igual que ocurre con todos los componentes de ordenador el calor es un enemigo natural de los mismos, pero lo generan con su propio funcionamiento y pueden verse afectados por el que desprenden otros si no tenemos un buen sistema de refrigeración, así que debemos tener mucho cuidado.

Si el calor es alto pero no llega a ser excesivo puede que experimentemos un mal rendimiento general del equipo, pero si no ponemos solución al problema puede acaba produciendo daños que acaben en un fallo general del disco duro.

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¿Qué debo hacer? Lo ideal es mantener el disco duro en una posición lo más alejada posible del resto de componentes, para que así no se «contagie» del calor que generan los mismos.

Si además de eso también mantenemos un buen flujo de aire en el interior del equipo y lo limpiamos de forma periódica no tendremos nunca problemas de este tipo y podremos estar tranquilos en todo momento.

3-Apagar y encender con demasiada frecuencia

Aunque no lo parezca el proceso más complejo y exigente para un disco duro son las operaciones de inicio y apagado del sistema, es decir, arrancar y detener el disco.

Esto quiere decir que ambas son las que mayor impacto tienen en la vida útil del mismo, ya que la aceleración y desaceleración que se produce en ambos procesos puede acabar generando un desgaste adicional que dañe el disco de forma irreversible.

¿Qué debo hacer? No es necesario mantener el equipo siempre encendido, pero lo ideal es intentar realizar encendidos y apagados con la menor frecuencia posible. Nuestro consejo general es que una vez que encendemos el equipo no lo apaguemos hasta que no vayamos a dormir, es decir, a dejar de usarlo hasta el día siguiente.

Si lo enciendes por la mañana y vas a pasar varias horas sin usarlo puedes recurrir al modo suspensión, ya que reducirás el consumo al mínimo sin tener que llegar a apagarlo.

4-Subidas de tensión

Es otro de los mayores peligros para los componentes electrónicos. Una subida de tensión puede llevarse por delante un equipo completo, lo sé de primera mano, y los discos duros son uno de los componentes más vulnerables.

Un disco duro «frito» implica una muerte definitiva y puede suponer una pérdida de datos inesperada que nos resulte muy perjudicial, así que protegerlo es totalmente recomendable.

¿Qué puedo hacer? Es posible proteger el equipo con barras que sean capaces de frenar las subidas de tensión, aunque su efectividad depende de su calidad y por tanto del precio de la misma.

supresor de picos

5-Desfragmentación

La fragmentación de los discos duros se mantiene como uno de los problemas más habituales y también de los más molestos. Cuando decimos que un disco duro está fragmentado nos referimos a que las partes que componen los archivos se encuentran dispersos en los platos, es decir en secciones alejadas en lugar de estar grabadas de forma consecutiva.

Esto supone que para leer archivos el disco duro tiene que trabajar más duro y buscar esos trocitos de archivo en secciones en zonas diferentes, lo que implica un menor rendimiento, hace que el equipo vaya más lento y además aumenta el desgaste de la unidad.

¿Qué debo hacer? La respuesta es muy sencilla, desfragmentar el equipo, y no necesitas ninguna herramienta específica, ya que la propia que trae Windows cumple con su deber más que de sobra.

Con todo un apunte, no es necesario desfragmentar de forma continuada, sino sólo cuando la fragmentación empiece a ser notable.

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